Autor: Juan Carlos Calderón Pasco
Escucho a tus ojos abiertos
susurran amor sin medida,
y durmiendo vivo despierto
buscando tu voz prometida.
Me amas, yo sé, lo presiento,
en mis brazos vives rendida;
pues mi regazo es aposento
de tus besos y manos floridas.
Tus labios estrechan los míos,
es bello y mágico el momento;
a tu lado mujer, no siento frío,
sí el calor, de tu dulce aliento.
Tú sabes que por ti desvarío
son reales mis sentimientos;
de madrugada llega el rocío
fue un sueño ¡cómo lo siento!