Autor: Juan Carlos Calderón Pasco
Calma la ansiedad de verte
regálame sólo una mirada,
que en mí quede grabada
en esta vida y en la muerte.
regálame sólo una mirada,
que en mí quede grabada
en esta vida y en la muerte.
Yo sé que he de perderte
ya no preciso decir nada,
tú ya no estás enamorada
se acabó el deseo ardiente.
¡Benditas ansias que dominan,
mis ganas por querer retenerte!
En mi mágico mundo ¡imagina!
Este sentimiento me conmina,
a mirar más allá del presente;
pero el tiempo, me incrimina.
Se menciona, por ejemplo: que el amor es ciego, que del amor al odio hay un solo paso, que donde manda el corazón no manda la razón, o que, es mejor amar y no ser correspondido, que nunca haber amado. Ciertamente, cada persona -de acuerdo a su propio criterio o experiencia- puede aprobar o refutar estos enunciados.